
Cantaba
Alanis Morissette hace algún tiempo que "un viejo cumplió noventa y ocho/le tocó la lotería y se murió al día siguiente./Como una mosca negra en tu Chardonnay/o que te perdonen la condena a muerte 2 minutos tarde/ ¿No es irónico?". Y es que a
Murphy lo carga el diablo, eso lo sabemos todos muy bien, especialmente servidor. Pero nadie lo hubiera sabido mejor que un señor rumano, llamado Florin Carcu, que según leo en un periódico, le pidió a su jefe no ir a trabajar el pasado viernes 13 porque tenía miedo a salir de casa. Y digo "lo hubiera sabido" porque el pobre se murió allí a causa de la picadura de una avispa lobo, que ya es mala leche.
Postulado de Boling:
Si se encuentra bien, no se preocupe. Se le pasará.