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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2005. Into new days Lo mejor que tiene el 2004 es que se ha acabado por fin, y que no vuelva. Un año que me ha dejado sembrado de dudas con respecto a muchas cosas, y lo que es peor, con respecto a mucha gente. El dedo en la llaga, la duda permanente, la desconfianza, el no dar la cara, la doble vara de medir... a veces me pregunto por qué soporto en los demás lo que los demás no soportarían en mí. A veces pregunto también por qué sólo hablo cuando tengo la certeza y no la sospecha, para no herir. A veces me pregunto por que siempre firmo cheques en blanco sin hacer las preguntas que a mí me hacen y me creo todo lo que me dice gente que no cree en mí. A veces me pregunto si sólo soy alguien que se toma copas a tu lado los sábados o realmente tengo una circunstancia, como decía Ortega y Gasset, circunstancia que no es resumible en dos líneas de correo electrónico, que es, por lo visto, el límite máximo para conseguir ser escuchado. Afortunadamente, creo que en mi espalda no queda ya sitio para más puñales.Muchas preguntas que van teniendo respuestas. Pero por ahora nos vamos hacia días nuevos, que además vienen con una estupenda sorpresa, como los huevos Kinder. Feliz 2004+1 a todos. Hey, hey, hey Here I go now Here I go into new days Hey, hey, hey Here I go now Here I go into new days I’m pain, I’m hope, I’m suffer Yeah, hey, hey, hey, yeah Here I go into new days Hey, hey, hey Ain’t no mercy, ain’t mercy left for me, Hey, hey, hey Ain’t no mercy, ain’t mercy left for me, I’m pain, I’m hope, I’m suffer Yeah, hey, hey, hey Ain’t no mercy, ain’t no mercy left for me Do you bury me when I’m gone Do you teach me while I’m here ...just as soon as I belong, then it’s time I disappear Hey, hey, hey, and I went, and I went on down that road Hey, hey, hey And I went on, and I went on down that road I’m pain, I’m hope, I’m suffer Hey, hey, hey Yeah and went on, and I went on down that road Do you bury me when I’m gone Do you teach me while I’m here ...just as soon as I belong, then it’s time I disappear Do you bury me when I’m gone Do you teach me while I’m here ...just as soon as I belong, then it’s time I disappear Metallica - I Disappear Mission: Impossible -2 (B.S.O.) La Diosa cumple 50 años Este año se cumplirá un aniversario muy especial para los amantes del automóvil. El 5 de octubre de 1955 se presentaba en el Salón de París el Citröen DS, cuya pronunciación en francés le hizo ganar su bonito apodo. La Citröen de la posguerra necesitaba golpes de efecto así, como supuso también el 2CV para el mundo de la automoción, pero a otro nivel. André Citroën llevó la filosofía de Henry Ford hasta sus últimas consecuencias y creía firmemente que se podía fabricar un automóvil diferente, de gama alta y a buen precio.Pero sus suposiciones, en principio, fallaban, pues el desarrollo del DS amenazaba con dejar tiesas las cuentas de la empresa. Citroën quería un vehículo con una suavidad de marcha inigualable pero también un fino comportamiento en carretera, a pesar de que sus ingenieros creían que las dos cosas no podían ser. La solución vino con la suspensión hidroneumática, combinando varios fluidos activados por el accionamiento del motor que proporcionaban (y siguen proporcionando hoy en día con el nombre de Hidroactiva) una altura constante con respecto al suelo, regulable y un comportamiento en carretera a años luz de las restantes marcas. El precedente que tenía Citroën antes de realizar esta joya era su realización de antes de la guerra: el Traction, omnipresente en las viñetas de Tintín. Un modelo elegante pero realizado en acero hasta los tuétanos y con un motor de bloque de 75 CV que se asemejaba más al de un tractor que al de un automóvil. Resulta realmente increíble que de un vehículo tan vetusto saliera algo como el DS, cuya ligereza en sus primeras versiones era tal que hasta el techo era un módulo monocasco de fibra de vidrio. Sus responsables buscaban ahorrarse el dinero del tapizado y aislamiento interior y proporcionar al habitáculo una luz cenital difusa acorde con sus formas futuristas. Aquí fue donde a Citroën se le empezó a dar por la estética de la aeronáutica. De hecho, hay aviones de la época menos aerodinámicos que el Citroën DS. Sus afortunadas formas, diseñadas por un arquitecto (ejem), permitían al DS alcanzar los 145 km/h con su viejo y pesado bloque motor. La tracción delantera permitía, además liberar el eje trasero, que era más estrecho que el delantero. La garantía sólo era efectiva utilizando neumáticos Michelin X, elegidos expresamente por Citroën, considerando los demás inservibles para este modelo. En 1967, el DS 21 sustituyó al DS 19 y la Diosa comenzó a estar a la altura de sí misma, aunque no del todo. El motor ya desarrollaba 83 CV, aún insuficientes para su tamaño; la sombra del Traction seguía siendo alargada. A los cambios estéticos en el morro, que le hicieron ganarse en España el sobrenombre de "Tiburón", se le uniría la nueva y espectacular óptica adoptada en 1968, ya que Roma no se hizo en un día. El DS 21 orientaba el haz de luz hacia el interior de la curva, exactamente la misma peculiaridad del reciente C4 que Citroën está anunciando a bombo y platillo. Quizá demasiado tiempo renunciando a sus orígenes. El Tiburón fue sustituído en 1974 por el CX. Luego vendrían el XM y el C5, después de que Citroën se salvara gracias a las ventas del pequeño AX. Una filosofía de vehículos distintos que quizá no esté pensada para las mayorías. Por eso Citroën es cada vez menos Citroën. Queda el haber realizado hace 50 años uno de los coches más bellos y representativos del siglo XX. Juguetes Hoy es una noche especial en la que los que somos un poco niños estamos más inquietos de lo normal. Quizá sea la única noche del año en la que me acuesto a una hora decente. Recuerdo como mi abuelo paterno me contaba con los ojos abiertos como platos que él se quedó una vez despierto para ver a los Reyes y Baltasar le metió un susto tremendo cuando apareció y, por supuesto, no le dejó sino carbones. Y eso que en su época había menos cosas y se valoraban mucho más que cuando yo era pequeño, que aún así, las valoraba muchísimo más que ahora. A pesar de intentarlo año tras año, nunca me trajeron una de las incipientes consolas de videojuegos, pero sí un Cine Exin que era la joya de la corona y que, por cierto, no tenía un aspecto tan hortera como el de ahora. El cine era una cosa seria. Otro de los regalos más codiciados era el Tente, con el que mi padre me hizo una preciosa casa con garaje cuando yo tenía 3 años, en el que cabía mi pequeño Renault 5 naranja, que una vez deshecha fui incapaz de rehacer, así que me las apañé para que me ayudara a transformarla en un bonito faro, de colores rojo y blanco.Pero a veces las cosas más sencillas eran las más especiales. Me estoy recibiendo a los pequeños coches Majorette que me he vuelto a encontrar navegando por ahí y por lo que veo siguen dando guerra y llevan haciéndolo desde antes de que yo naciera. Los coches de metal en miniatura eran uno de los juguetes más baratos y, por lo tanto, más abundantes, no eran tema de una carta a los Reyes, más bien un premio por estudiar o por hacer algún recado. El hecho de que tu flota fuera de marca Majorette te daba un cierto status, pues había otras posibilidades. Quitando versiones orientales cutres de plástico, una de las marcas más extendidas era Guisval, que costaba desde 100 pesetas cada uno, producto patrio que cumplía más o menos las expectativas. El metal no era gran cosa, bastante ligero, y a veces el cutrerío llegaba al extremo de montar puertas de plástico intentando colar por metálicas. Una de sus caracteristicas principales era la facilidad con la que se le quitaban y ponían las puertas, que permitían tener un mismo modelo en versión macarra. Los modelos de Guisval, según he podido ver en los escaparates, han evolucionado mucho y ya no rezuman el cutrerío de entonces, aunque hasta hace poco podía ver en los kioskos los mismos modelos con los que jugaba yo de pequeño, aunque pintados en otros colores. Por más del doble, unas 250 pesetas en los Supermercados Claudio, se podían adquirir los modelos de Majorette. Si era bueno, me caía uno cada vez que acompañaba a mi abuela a hacer la compra. Majorette era otro cantar, producto francés, te hacía subir un escalafón en el mundo automovilístico en miniatura. No recuerdo haber conseguido quitarle una puerta a un sólo vehículo de Majorette. Además, a veces abrían también el capó, el maletero o el techo solar, estaban llenos de extras. La gama de colores también era bastante más extensa, incluso con metalizados, aunque era difícil encontrar colores distintos en la misma tienda, mientras que los Guisval venían en unos colores de lo más chirriantes, como por ejemplo un Opel Corsa verde marujita que no había por dónde cogerlo. Remolques, portaequipajes, versiones especiales... los coches de Majorette eran todo un derroche de imaginación. Además, solían tener los faros delanteros de otro material, que podía provenir del utilizado en los cristales o en algún otro elemento de la carrocería. Lo que más nos encandilaba era el hecho de que contaran con una rudimentaria suspensión que les dotaba de realismo, mientras que las ruedas de Guisval eran fijas y tenían un resalte en el medio que hacía que agarraran muy poco. Además, en Majorette podían encontrarse los últimos modelos de la época, junto con marcas raras de ver por entonces en nuestro entorno, como Volvo, Mercedes, Toyota o Saab, además de modelos del otro lado del Atlántico, como el extraño Chevrolet El Camino o el mítico Impala amarillo rotulado como taxi de Nueva York que, por cierto, todavía conservo; todo esto en contraste con la gama de Guisval, donde se podía encontrar el Seat 127, el Renault 5, el Renault 12 y muchos otros modelos que ya por entonces estaban desfasados. Otro detalle era que los Majorette solían traer matrícula, normalmente de París en el caso de los automóviles europeos o japoneses. Como pega estaba el problema de la floja pintura que traían, que con el uso se caía a tiras, algo que no comprendíamos que sucediera costando más del doble que los nacionales, la pintura que primero saltaba era la de las aristas, incluso dando el aspecto como si tuvieran impactos de bala, lo que dotaba de realismo a algunas tramas. Algunos modelos hubo que repintarlos de forma casera, con un resultado más que aceptable, todo hay que decirlo. El único problema que le veía yo a estos coches, y además me quedaba solo en mis quejas, era la escala. Quizá por eso estudié Arquitectura. Pero lo que no podía ser era utilizar muñecos cuyo automóvil les llegaba por la rodilla. Por lo tanto, yo tenía seleccionada una gama de muñecos compatible con cada escala de vehículo u otro objeto susceptible de ser utilizado en nuestro mundo imaginario. Pero había otro problema, y era que ni siquiera los coches tenían la misma escala entre ellos, especialmente en Majorette, donde un Renault 5 era del mismo tamaño que un Chevrolet Impala, ya que lo que te cobraban era la cantidad de metal empleada en su fabricación. La escala podía variar entre 1/40 y 1/53, y era otra buena forma de clasificarlos para no incurrir en aberraciones como la comentada. Había más posibilidades, como por ejemplo la también española Mira, que hacía unos coches algo más grandes y pesados, pero de una realización exquisita. Eran caros y difíciles de encontrar, ya que sobre todo estaban disponibles en escalas mayores. Sin embargo recuerdo un Peugeot 505 que duró mucho tiempo, un vetusto camión Pegaso Comet con una cisterna de Campsa que menos mal que no se me ocurrió tirárselo a la cabeza a nadie porque era duro como una piedra, y un autobús amarillo que incluso abría las puertas, que contaba con la misma pesadez. El detalle más importante era que algunos modelos tenían los neumáticos de goma, toda una novedad. En las postrimerías de mi infancia, irrumpió en el mercado la norteamericana Matchbox. Eran los únicos que traían espejos y contaban con una presentación de gran finura, aunque los faros eran de color negro, y pintados del color de la carrocería los traseros, igual que en Guisval, algo que no nos gustaba un pelo en un producto tan exótico, sobre todo en comparación con el derroche de detalles que ofrecía Majorette. Las llantas eran una verdadera horterada: una pegatina holográfica que cambiaba de color al girar las ruedas. American way of life. Mi patrimonio Matchbox era un BMW serie 3 blanco, que no era mejor que los Majorette, y bastante más caro. El no va más era una serie de Matchbox que tenían puertas giratorias y cuando le dabas un sopapo, daban la vuelta, y aperecían destrozadas como si hubiera sido de verdad. No eran mis favoritos, de todas formas. Me quedo con Majorette. Todavía conservo el taxi neoyorquino, una limousine Cadillac, un precioso trailer Mack y algunos otros coches sueltos, entre los que destaca un Renault 5 de color rosa y con corazoncitos pintados que juro que no sé de dónde salió. Música a la música You get a shiver in the darkIt's raining in the park but meantime South of the river you stop and you hold everything A band is blowing Dixie double four time You feel alright when you hear that music ring You step inside but you don't see too many faces Coming in out of the rain to hear the jazz go down Too much competition too many other places But not too many horns can make that sound Way on downsouth way on downsouth London town You check out Guitar George he knows all the chords Mind he's strictly rhythm he doesn't want to make it cry or sing And an old guitar is all he can afford When he gets up under the lights to play his thing And Harry doesn't mind if he doesn't make the scene He's got a daytime job he's doing alright He can play honky tonk just like anything Saving it up for Friday night With the Sultans with the Sultans of Swing And a crowd of young boys they're fooling around in the corner Drunk and dressed in their best brown baggies and their platform soles They don't give a damn about any trumpet playing band It ain't what they call rock and roll And the Sultans played Creole And then the man he steps right up to the microphone And says at last just as the time bell rings 'Thank you goodnight now it's time to go home' And he makes it fast with one more thing 'We are the Sultans of Swing' Te estremeces en la oscuridad, llueve en el parque, pero mientras, al sur del río paras y todo se detiene; una banda toca Dixie a cuatro por cuatro. Te sientes bien cuando escuchas esa música sonar. Entras, pero no se ven demasiadas caras que entren desde la lluvia a escuchar el jazz deslizarse. Hay demasiada competencia, demasiados otros lugares pero no hay muchos saxos que puedan sonar así. Camino al sur, al sur de Londres. Te fijas en el guitarra George, se sabe todos los acordes. Él es puro ritmo, no quiere hacerla llorar ni cantar. Y una vieja guitarra es todo lo que se puede permitir para levantarse bajo las luces a hacer su parte. Y a Harry no le importa si no hace un buen papel; Tiene un trabajo durante el día y le va bien. Puede tocar honky-tonk como si nada, reservándolo para la noche del viernes con los Sultanes, con los Sultanes del Swing. Y una panda de jóvenes hacen el tonto en la esquina borrachos y vestidos con sus mejores pantalones anchos marrones y sus suelas de plataforma. No les importa un bledo una banda con trompeta; no es lo que ellos llaman rock and roll. Y los Sultanes tocaron Creole. Entonces el hombre se acerca al micrófono y dice por último, cuando el reloj da su hora: "Gracias y buenas noches! Ya es hora de irse a casa." Y suelta rápidamente algo más: "Somos los Sultanes, los Sultanes del Swing". Dire Straits Sultans Of Swing Dire Straits - 1978 ...pero versión en directo realmente exquisita en Alchemy (1982) Hoy he decidido poneros a Dire Straits porque he visto que hay gente de 20 años que no sabe ni quiénes son, algo realmente descorazonador, y mucho menos identifican esta preciosa canción. Si la gente estuviera mejor informada, ¿habría que aguantar a los mismos engendros todos los fines de semana? Quién sabe... Y, por supuesto, también va por todas esas increíbles bandas anónimas que hemos visto tocar en directo en los sitios más variopintos. Agropop-Art Aquí os muestro mi humilde aportación al catálogo Agro-Pop Art, muestra inequívoca del arte postmoderno en Galicia. Como se puede ver, aquí le ponemos hasta puertas al campo si es necesario. Y aquí otra selección.El día que murió la música A long, long time ago...I can still remember How that music used to make me smile. And I knew if I had my chance That I could make those people dance And, maybe, they’d be happy for a while. But February made me shiver With every paper I’d deliver. Bad news on the doorstep; I couldn’t take one more step. I can’t remember if I cried When I read about his widowed bride, (1) But something touched me deep inside The day the music died So bye-bye, Miss American pie. Drove my Chevy to the levee, But the levee was dry. And them good old boys were drinkin’ whiskey and rye Singin’, this’ll be the day that I die. This’ll be the day that I die. Did you write The Book of Love, And do you have faith in God above, If the Bible tells you so? Do you believe in rock ’n roll, Can music save your mortal soul, And can you teach me how to dance real slow? Well, I know that you’re in love with him `cause I saw you dancin’ in the gym. You both kicked off your shoes. Man, I dig those rhythm and blues. I was a lonely teenage broncin’ buck With a pink carnation and a pickup truck, But I knew I was out of luck The day the music died I started singin’, Bye-bye, Miss American Pie. Drove my Chevy to the levee, But the levee was dry. Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye And singin’, this’ll be the day that I die. This’ll be the day that I die. Now for ten years we’ve been on our own And moss grows fat on a rollin’ stone, But that’s not how it used to be. When the jester sang for the king and queen, In a coat he borrowed from James Dean And a voice that came from you and me, Oh, and while the king was looking down, The jester stole his thorny crown. The courtroom was adjourned; No verdict was returned. And while Lennon read a book of Marx, The Quartet practiced in the park, And we sang dirges in the dark The day the music died. We were singing, Bye-bye, Miss American Pie. Drove my Chevy to the levee, But the levee was dry. Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye And singin’, this’ll be the day that I die. This’ll be the day that I die. Helter Skelter in a summer swelter. The Byrds flew off with a fallout shelter, Eight miles high and falling fast. It landed foul on the grass. The players tried for a forward pass, With the jester on the sidelines in a cast. Now the half-time air was sweet perfume While the Sergeants played a marching tune. We all got up to dance, Oh, but we never got the chance! `cause the players tried to take the field; The marching band refused to yield. Do you recall what was revealed The day the music died. We started singing, Bye-bye, miss american pie. Drove my chevy to the levee, But the levee was dry. Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye And singin’, this’ll be the day that I die. This’ll be the day that I die. Oh, and there we were all in one place, A generation lost in space With no time left to start again. So come on: Jack be nimble, Jack be quick! (2) Jack Flash sat on a candlestick Cause fire is the devil’s only friend. Oh, and as I watched him on the stage My hands were clenched in fists of rage. No angel born in hell Could break that satan’s spell. And as the flames climbed high into the night To light the sacrificial rite, I saw satan laughing with delight The day the music died (3) He was singing, Bye-bye, Miss American Pie. Drove my Chevy to the levee, But the levee was dry. Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye And singin’, this’ll be the day that I die. This’ll be the day that I die. I met a girl who sang the blues And I asked her for some happy news, But she just smiled and turned away. I went down to the sacred store Where I’d heard the music years before, But the man there said the music wouldn’t play. And in the streets: the children screamed, The lovers cried, and the poets dreamed. But not a word was spoken; The church bells all were broken. And the three men I admire most: The Father, Son, and the Holy Ghost, They caught the last train for the coast The day the music died. And they were singing, Bye-bye, Miss American Pie. Drove my Chevy to the levee, But the levee was dry. Them good old boys were drinkin’ whiskey and rye And singin’, this’ll be the day that I die. This’ll be the day that I die. - Hace mucho mucho tiempo Y todavía recuerdo como esa música solía hacerme sonreír Y sabía que si tuviera la oportunidad De hacer a esa gente bailar Y quizá hacerlos felices durante un rato Pero febrero me hizo tiritar Con cada periodico que repartía Malas noticias en la puerta de cada casa No podia dar un paso más No recuerdo si lloré Cuando leí sobre su viuda mujer (1) Pero algo me llego muy adentro El día que murió la musica Así que, Adiós, señora American Pie Conduje mi Chevy junto al río Pero el río estaba seco. Y ellos, mis viejos y buenos amigos, estaban bebiendo whisky y rye Cantando: "Este será el día en que me muera" ¿Escribiste The Book Of Love? ¿Tendrías fe en Dios si te lo pidiera la Biblia? ¿Crees en el rock and roll? ¿Puede la música salvar tu alma mortal? Y, ¿puedes enseñarme a bailar muy despacio? Bueno, sé que estás enamorada de él porque os vi bailando en el gimnasio Ambos os dabais patadas, Si, me gusta ese rythm and blues. Yo era un adolescente solitario sin blanca Con un clavel rosa y una furgoneta "pick-up" Pero supe que no era mi día de suerte El día que murió la música Comence a cantar: Adiós, señora American Pie Conduje mi Chevy junto al río Pero el río estaba seco. Y ellos, mis viejos y buenos amigos, estaban bebiendo whisky y rye Cantando: "Este será el día en que me muera" Ya llevamos 10 años por nuestra cuenta Y el musgo sigue creciendo en un canto rodado. Pero no es asi como era cuando el bufón cantaba para el rey y la reina vistiendo un abrigo que tomó prestado de James Dean y una voz que venía de ti y de mí ¡Oh! Y en cuanto el rey se despistó el bufón le robo su espinosa corona. Todo se suspendió en la sala de justicia El veredicto no se devolvió Y mientras Lennon leía un libro de Marx El Cuarteto practicaba en el parque Y cantábamos cantos fúnebres en la oscuridad El día que murió la musica Cantábamos Adiós, señora American Pie Conduje mi Chevy junto al río Pero el río estaba seco. Y ellos, mis viejos y buenos amigos, estaban bebiendo whisky y rye Cantando: "Este será el día en que me muera" Helter Skelter en un sofocón veraniego Los Byrds volaron en un trasto medio roto Que a las ocho millas de altura comenzó a caer Y cayó de lleno en el césped Los jugadores intentaban un pase al frente Con el bufón en la linea de banda En el descanso el aire traía un dulce perfume Mientras los Sargentos tocaban su melodía en su marcha Todos nos levantamos para bailar Pero no nos dieron la oportunidad. Porque los jugadores querían retomar el campo ¿Recuerdas que fue lo que nos revelaron? El día que murió la música. Comenzamos a cantar Adiós, señora American Pie Conduje mi Chevy junto al río Pero el río estaba seco. Y ellos, mis viejos y buenos amigos, estaban bebiendo whisky y rye Cantando: "Este será el día en que me muera" Oh, y estaban todos en un mismo lugar una generación perdida en el espacio sin tiempo para volver a empezar asi que venga, Jack be nimble, Jack be quick Jack Flash sat on a candlestick, (2) Porque el fuego es el unico amigo del diablo Oh, y le observaba sobre el escenario Mis puños cerrados con fuerza por la furia Ningún ángel nacido en el infierno podía romper el hechizo de Satanás Y las llamas crecían altas en la noche Para iluminar el rito del sacrificio El día que murió la música. (3) Y él cantaba Adiós, señora American Pie Conduje mi Chevy junto al río Pero el río estaba seco. Y ellos, mis viejos y buenos amigos, estaban bebiendo whisky y rye Cantando: "Este será el día en que me muera" Conocí a una chica que cantaba blues y le pedí una buena noticia. Pero ella solo sonrió y se dio la vuelta Volví a la tienda sagrada donde había oido la música años antes. Pero el hombre dio que la musica no sonaría. Y en la calle los niños gritaban, los amantes lloraban y los poetas soñaban. Pero no se oía ni una sola palabra; las campanas de las iglesias estaban rotas y los 3 hombres que yo más admiro: el Padre el Hijo y el Espíritu Santo tomaron el ultimo tren hacia la costa. El día que murió la musica Y cantaban: Adiós, señora American Pie Conduje mi Chevy junto al río Pero el río estaba seco. Y ellos, mis viejos y buenos amigos, estaban bebiendo whisky y rye Cantando: "Este será el día en que me muera" Don McLean, American Pie, (American Pie,1971) (1) Don McLean se refiere a la muerte de Buddy Holly en accidente de avión en febrero de 1959. (2) Jack sé ágil, Jack sé rápido, Jack sentado en una vela (Jumpin' Jack Flash, de los Rolling Stones). (3) Habla de diciembre de 1969, cuando los Stones trataron de hacer otro Woodstock en Altamont Speedway, en un intento desesperado por ser más populares que los Beatles, pero esta vez con los Ángeles del Infierno en labores de seguridad, pagados en parte con cerveza y LSD. Mientras interpretaban "Sympathy For The Devil", un hombre de raza negra fue golpeado hasta la muerte para continuar luego con los demás asistentes. Los Stones tuvieron que ser sacados en helicóptero. Para conocer el resto de metáforas y referencias de esta excelente canción, aquí hay un completo comentario de texto. Traducción libre, se admiten sugerencias. |
Pasen y beban...
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