Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2007.

La casa nostra

20070607051339-cosanostra.jpgDespués de todas las movidas inmobiliarias que estamos acostumbrados en ayuntamientos selectos cuyo decano es el de Marbella, no es difícil entender que la cosa de los pisos está para pocas coñas. Todos los días en los periódicos vemos casos de recalificaciones, pagos de favores, untadas variadas a ediles... primero fue la cultura del pelotazo y luego vino la del "qué hay de lo mío?", que en Galicia ya conocíamos, por cierto, sobradamente después de tantos años de dominio caciquil a todos los niveles. A todo este panorama, hay que añadir que la mayoría de las constructoras e inmobiliarias en cuyas fauces nos metemos suelen cobrar un tantito en A y otro tanto en B... ya me entendéis, supongo. Pues todo esto a alguien parece que le da mucha risa y, para ponerle la guinda al pastel, ha decidido llamar a su inmobiliaria con el sugerente nombre de "La Casa Nostra" y adornar el cartel con una mano dirigiendo una marioneta ladrillil basada en "El Padrino". Ingenioso es, aunque no sé si será lo más apropiado para un sector que está constantemente en el punto de mira y que está para pocos chistes. En cualquier caso, aquí seguro que te hacen una oferta que no podrás rechazar...

Etiquetas: , , , ,

07/06/2007 05:13 Autor: lataberna. #. Tema: Nuestra especialidad Hay 2 comentarios.

El rap del daño que hacen las banderas

Andamos a vueltas en los periódicos con que parece ser que los políticos, empeñados en arreglar nimiedades y obviar los problemas de los ciudadanos, ahora quieren convocar a poetas y escritores para ponerle una letra al himno de España para que Rafael Nadal y Fernando Alonso tengan algo que cantar en la tele. En un intento por solucionar el problema cuanto antes para poder pasar a otras menudeces, creo que el himno de España debería ser esta obra del maestro Joaquín Sabina. Como el Atlético.

El más capullo de mi clase (¡que elemento!)
llegó hasta el Parlamento
y, a sus cuarenta y tantos años,
un escaño
decora con su terno
azul de diputado del gobierno.
Da fe de que ha triunfado
su tripa, que ha engordado
desde el día
que un ujier le llamó su señoría
y cambió a su mujer por una arpía
de pechos operados.

Y sin dejar de ser el mismo bruto
aquel que no sabía
ni dibujar la o con un canuto.

El superclase de mi clase (¡que pardillo!)
se pudre en el banquillo
y, a sus cuarenta y cinco abriles,
matarile,
y a la cola del paro
por no haber pasado por el aro.
Vencido, calvo y tieso
se quedó en los huesos
aquel día
que pilló a su mujer en plena orgía
con el miembro del miembro (¡que ironía!)
más tonto del Congreso.

Y sin dejar de ser el mismo sabio
que, para hacer poesía,
sólo tenía que mover lo labios.

Y yo que no soy más
listo ni tonto que cualquiera,
a mis cuarenta y pocos
tacos,
ya ves tú,
igual
sigo de flaco,
igual de calavera,
igual que antes de loco
por cantar,
por cantar el blues
de lo que pasa en mi escalera.

La más maciza de mi clase (¡que cintura!)
cotiza la hermosura
y, a sus cuarenta y pico otoños,
hasta el moño
del genio del marido,
huyó con otro menos aburrido.
Tanto ha prosperado que un Jaguar ha estrenado
el mismo día
en que la divorció de la utopía
un talón con seis ceros que le había
firmado un diputado.

Y sin dejar de ser la seductora
bruja que escondía
bajo la falda una calculadora.

Y yo pobre mortal,
que no he gozado sus caderas,
a mis cuarenta y pocos
tacos,
ya ves tú,
igual
sigo de flaco,
igual de calavera,
igual que antes de loco
por cantar,
por cantar el blues
de lo que pasa en mi escalera.

Por lo demás ni más
ni menos larga que cualquiera
a mis cuarenta y pocos
tacos,
ya ves tú,
igual
sigo de flaco,
igual de calavera,
igual que antes de loco
por cantar,
por cantar el blues
de lo que pasa en mi escalera,
por cantar el twist
de las verdades verdaderas.

Por cantar... el bolero que canta mi portera.
Por cantar... una rumba gitana y canastera.
Por cantar... aquel tango el día que me quieras.
Por cantar... loco por incordiar a los horteras.
Por bailar... bajo la lluvia sobre las aceras.
Por cantar... vallenatos que amansen a las fieras.
Por cantar... hasta que salga el sol por Antequera.
Por cantar... con mi primo Rosendo a su manera
de vivir..... siempre con gente, siempre solateras.
Por cantar... el rock and roll de las gasolineras.
Por cantar... un merengue pegado a una palmera.
Por cantar... camino de la Habana una habanera.
Por cantar... un mambo con smoking y chistera.
Por tocar.... esa guitarra carabanchelera.
Por cantar... hoy en Pekín, mañana en Talavera.
Por cantar... el bugui-bugui de las carreteras.
Por cantar... allá en el rancho grande una ranchera.
Por cantar... como si el almanaque no existiera.
Por seguir... dando el cante hasta el día que me muera.
Por cantar... un calipso contra la ley Corcuera.
Por cantar... si pones otra ronda, tabernera.
Por cantar... en la calle, en el curro, en la bañera.
Por cantar... menos un bakalao lo que quieras.
Por silbar... al paso de una guapa peluquera.

 Joaquin sabina "El blues de lo que pasa en mi escalera"

"Esta boca es mía" (1994)

11/06/2007 03:29 Autor: lataberna. #. No hay comentarios. Comentar.




Pasen y beban...

Archivos

Temas



Enlaces

Nuestra especialidad

La casa recomienda

Barra libre

Estadísticas

  • http://www.webstats4u.com/stats?AD1tZAh5dcVBAGJG4LY/yjxR+KAQ

Hilo musical

Un brindis por...

Otras escalas

Otros

  • http://homokaasu.org/gematriculator/


http://lataberna.blogia.com
Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]